martes, 13 de junio de 2017

Junio de 1887. El Niño de Morón ameniza una fiesta con su cante y su guitarra


Dedicado en el día de su santo a Antonio Jurado "Antoñele", con el que tantos buenos ratos pasé. Lástima que Morón no se haya acordado, ni en vida ni en muerte, de quien tanto dio por el arte de su pueblo. Que en la gloria de los flamencos disfruten de la bondad que nos brindó en vida.


El pasado año descubríamos la verdadera identidad del tocaor moronense Pepe Mesa, que nos sorprendió revelándonos que este no era sino un apodo. Tras ello dirigimos nuestras pesquisas a averiguar la del que se dice fue su maestro, el Niño de Morón, también conocido como Niño Álvarez, artista del que ya nos habíamos ocupado someramente en el primer volumen de Cal y Cante, el dedicado al Tenazas de Morón, aportando algunos datos sobre él.

 Aunque en algunos artículos ya habían aparecido referencias sobre el Niño de Morón, no fue hasta 1935 cuando aparecieron los detalles más extensos sobre su figura, proporcionados por Fernando el de Triana en su imprescindible libro Arte y artistas flamencos (Madrid, Imprenta Helénica). Fernando, al hablar sobre  Paco el de Lucena (1859-1898), el  gran portento de la guitarra decimonónica, nos dijo esto:

«De entre los muchos y notabilísimos discípulos que él enseñó, el que más se le acercó, tanto al componer como al ajustar, fue sin duda alguna, José María Álvarez (Niño de Morón), no profesional». 

Pero lo que no se sabía hasta ahora es que el Niño de Morón también alcanzó fama como cantaor, dualidad nada extraña en aquella época, donde era habitual que los cantaores, incluso de renombre, se acompañaran a sí mismos en los tablaos. Juan Breva es un claro ejemplo de ello. 
 
Portada del libro de Fernando el de Triana. Juan Breva y Paco el de Lucena

 Merced a sus virtudes el Niño de Morón alcanzó gran notoriedad, y aunque no llegó a ser profesional, su presencia debió ser muy solicitada para amenizar fiestas, incluso de alcurnia, como es el caso de la celebrada en mayo de 1887 en la hacienda Doña Juanita de Las Cabezas de San Juan. Hasta la fecha, esta la primera noticia conocida de su actividad artística: 


Por tanto el nombre del Niño de Morón era José, lo que nos despeja definitivamente las dudas, pues algun que otro autor le había adjudicado el de Juan María, e incluso el de Manuel. Ahora toca despejar su identidad, lo que tal vez consigamos en base a ciertas pistas que en su día nos proporcionó el Maestro Manolo Morilla. Les mantendremos informados.

2 comentarios:

  1. Muchas gracias de todo corazón de acordarte de mi padre. Gran aficionado al cante y amigo de sus amigos. Estoy de acuerdo en que se merecía haber tenido mayor reconocimiento por su labor en el flamenco tanto desde su labor institucional en el Ayuntamiento como concejal de cultura como desde la peña flamenca o como orginzador del gazpacho. Gracias de nuevo por tu reconocimiento

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  2. Gracias a ti. Que menos que acordarme de él en un día tan señalado. Afortunadamente su memoria pervive entre los que tuvimos la fortuna de ser sus amigos. Respecto a lo otro, no tiene solución. Dios sabe las horas que le dedicó a la Peña y al Gazpacho, y al final ni un detalle. No merece la pena ahondar en ello. Al menos que el cariño de aquellos que lo apreciábamos le llegue al cielo de los flamencos. Y oído, que lo pide Antoñele!!!

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