sábado, 22 de julio de 2017

Julio de 1973. Muere Diego del Gastor


El 7 de julio de 1973 fallecía Diego Amaya Flores, Diego del Gastor. Como no podía ser menos, la prensa se ocupó de su muerte y de la suspensión del "Gazpacho Andaluz", festival flamenco que debía celebrarse la noche de aquella jornada. 



Carteles del Gazpacho que nunca se celebró

Crespones negros en el escenario donde debían actuar los artistas

Los rotativos informaron oportunamente sobre lo acontecido en el multitudinario sepelio de Diego:


El ABC también incluyó esta semblanza sobre el finado:



Y las crónicas se sucedieron...



El gaditano Fernando Quiñones, en su espacio en la revista Blanco y Negro, dedicó las siguientes líneas al fallecimiento de Diego del Gastor:


En la septembrina revista de "Feria y Fiestas" el moronense Francisco Ayala Morales, organizador del Gazpacho y amigo de Diego, explicaba las razones que motivaron la suspensión del festival flamenco:


 Y nos despedimos con Diego del Gastor en el apogeo de su arte:

 

1785. El pueblo de Morón sufraga la reconstrucción del Puente de Barcas de Triana

Única imagen que se conserva del viejo puente de barcas

Durante siglos el Puente de Barcas sobre el Guadalquivir fue la única vía de comunicación directa entre Sevilla y el arrabal de Triana, y por ende la vega y poblaciones de la orilla derecha del viejo Betis. Hasta 1852 no se terminó de construir el Puente de Isabel II, que vino a sustituir a aquel.

Tan importante era aquella pasarela de madera, que su matenimiento no sólo corría a cargo de la ciudad de Sevilla, como podemos comprobar en el día de hoy. Tras unas inundaciones, el puente había quedado diezmado, obligándose a los pueblos sevillanos a sufragar su reparación. Este es el escrito que llegó al ayuntamientro moronense notificándole la cantidad con la que debía contribuir a su arreglo:

 


1909. El guitarrista Pepe Mesa actúa en el pueblo manchego de Alcázar de San Juan

Mucho se ha hablado y comentado acerca del denominado "Toque de Morón", esa peculiar forma que tienen los tocaores de la tierra de sacar sonidos a la guitarra. En otra ocasión nos extenderemos más sobre ello.
No obstante apuntamos que habrá que ir desterrando la idea de un toque moronero endógeno, alejado de las corrientes y aires con los que evolucionaba la guitarra flamenca. El legendario Pepe Mesa, por ejemplo, fue durante etapas de su vida profesional de la sonanta. Y Pepe Naranjo se codeó, en ambientes íntimos, con lo mejor de la guitarra flamenca de su época. Su amistad con Ramón Montoya, por ejemplo, lo prueba.

Si días atrás nos ocupábamos del Niño de Morón, sacando a luz la primera noticia artística que sobre él se tiene (1887), hoy recuperamos esta entrada dedicada a Pepe Mesa -que no era su verdadero nombre, sino un apodo-, volviendo la vista hacia dos giras que realizó por la geografía española. En 1944 José Cruz Gutiérrez rescataba en el Diario de Córdoba la actuación en 1886 de Pepe Mesa junto a otro tocaor moronense, Juan Martín "El Peña", en el Café Cantante la "Cervecería Española" de la Ciudad de los Califas. Eusebio Rioja, en su libro "Paco el de Lucena ó la redonda encrucijada" (1998), se volvía a hacer eco de ello y de ahí la transcribimos:

«Desde el viernes 29 de octubre, hasta el día de esta semblanza (7-XI-1886), actuaron en el local "Cervecería Española", ubicado en la calle Gutiérrez de los Rios, propiedad de don Rafael Toscano. El espectáculo se anunciaba de esta guisa: 

"Gran concierto para hoy de toque y cante andaluz por los Niños de Morón, que tocarán escogidas piezas. A las 8'30 (noche). Entrada un real con opción a consumo".

El apodado "Peña" también cantaba y, entre los dos, ejecutaron con maestría un amplio repertorio, en el que destacaba una pieza llamada "Rosa flamenca" que hacía las delicias del respetable».

Bueno, bueno. De modo que en 1886 Pepe Mesa y otro tocaor de Morón, "El Peña", tocaban un amplio repertorio, entre el cual se incluía "La Rosa", toque en el que muchas décadas después también se distinguiría Pepe Naranjo. Diríase cadena transmisora...

Aparte de esta noticia, poco más se sabía de Pepe Mesa, salvo las reseñas que surgen al calor del enclave moronense. Por ello rescatamos hoy una noticia que lo vuelve a situar lejos de Morón, y cómo no, tocando la guitarra. En esta ocasión Pepe se encontraba en la provincia de Ciudad Real, en Alcázar de San Juan, formando un dúo guitarrístico junto al tocaor Enrique Ramírez, de La Rinconada. En el diario "El País" del 6 de marzo de 1909 -más de veinte años después de actuar en Córdoba- se informaba de ello:

jueves, 6 de julio de 2017

1863. La voz aguardentosa de un cantaor trianero

Días atrás veíamos como en 1883 el periodista Rafael Chichón afirmaba que la voz propia del flamenco era la melodiosa. Precisamente nueve años antes Rafael Gutierrez había asegurado que ese tipo voz era la que se ajustaba a la escuela del Fillo (¡¡¡ ¿ Pero no habíamos quedado que era ronca? ¿Al final siguió el estilo que le encomendó El Planeta?!!!).

Hoy le damos la vuelta a la moneda para ver la otra cara de la voz flamenca. Para ello recuperamos sendas reseñas. La primera de ellas relativa a un cantaor de Triana -el barrio donde discurrió buena parte de la vida del Fillo Viejo-, cuyos polos y playeras, entonados con "aguardentosa voz", no eran del agrado de sus vecinos.   


Ciertamente en esas fechas a los cantaores ya se les asociaba con la "voz aguardentosa", como podemos comprobar en este artículo de 1861:

1852. La bailadora Naranjita de Triana en el Teatro de la Cruz de Madrid

Antonia Domínguez se llamaba, era bailadora y la apodaban "Naranjita de Triana". Desconocemos si guardaba algún parentesco con el Naranjito Viejo, tío de Naranjito de Triana (José Sánchez Bernal, 1933-2002), que décadas después también se desplazaría hasta la capital del reino para vivir de su arte. 
En marzo de 1852 Naranjita se encontraba bailando en el Teatro de la Cruz madrileño, y entre sus danzas, jaleos gaditanos y seguidillas gitanas.


Julio de 1915. "El Tenazas" es detenido en Puente Genil


En 1922 Diego Bermúdez Cala, conocido en el mundo del flamenco como "El Tenazas de Morón", alcanzaría la gloria en Granada. Pero años antes Dieguito lo había pasado muy mal, tanto, que hasta tuvo que robar garbanzos para esquivar el hambre. No resulta extraño que años después declarase que "el campo no lo quería ver ni en pintura".  La información se publicó en el Diario de Córdoba (13-07-15):




1846. Flamenco en la Venta Eritaña de Sevilla

"F. de V.", autor de este precioso reportaje, disfrutó de una buena dosis de flamenco en la famosa Venta Eritaña de Sevilla.  






El tenor Gayarre en el Café Filarmónico... y la costumbre de acudir al Café de Silverio no decae ni en feria.






1885. Salvador Rueda y el cuadro flamenco del Café Invernal

Salvador Rueda

En las postrimerías de 1885 el malagueño Salvador Rueda (1857-1933), que llevaba algunos años afincado en Madrid, nos dejó este artículo describiendo un café cantante, al que denominó "El Invernal".