jueves, 25 de enero de 2018

1911. La justicia busca a Rafael Velázquez, cantaor moronense

Con toda seguridad el del Tenazas de Morón (1852-1933) haya sido el caso más conocido de un artista moronero que abandonó su pueblo en busca de hacer fortuna con el arte flamenco. Ello sucedió hacia 1875. Pero hubo muchos otros que lo emularon en el intento, tal y como consta en los diversos documentos que manejamos, aunque muy pocos saborearon las mieles del éxito. 

Hoy traemos al blog el caso de Rafael Velázquez, que en 1911 se ganaba la vida como vendedor ambulante y también como cantaor, si bien las cosas no le iban nada bien. Tan mal era su situación que no tenía ni para pagar el billete del tren:    




1872. El Pelao y El Fillo en un artículo de prensa

En un artículo publicado en la Revista de España (Madrid, 1872), y en el que su autor se ocupa de una montería celebrada en la finca del Socor de Montoro (Córdoba), salieron a escena los nombres de los cantaores más afamados de los que se tenían noticia, entre ellos El Pelao y El Fillo:


1920. Antonio Pantoja "Pipoño Chico" actúa en el Café Alhambra de Cádiz

Los Pipoños son una saga cantaora jerezana, al parecer iniciada por Antonio Pantoja Monge (Siglos XIX-XX), conocido como Tío Pipoño. Su hijo Antonio Pantoja Jiménez también cantaba y adoptó el apodo familiar, en su caso Pipoño Chico, remoquete con el que estuvo actuando por los cafés gaditanos en los años veinte del pasado siglo. De esta familia, en un futuro, surgirán varios artistas de la talla de Antonio Cortés Pantoja "Chiquetete" o Isabel Pantoja.
Y puestos en antecedentes, les mostramos una actuación de Pipoño Chico en el Café Alhambra de Cádiz, allá por 1920:



1881. Antonio Giménez, un artista de levita que actúa en Valencia

En el otoño de 1881 el archiconocido Antonio Giménez andaba actuando por Valencia. Y una vez más la prensa diferenció su personal estilo del que hacían otros cantaores. "Artista de levita", llegó a denominársele en el diario Las Provincias

No obstante tanto agasajo no debió gustarle mucho a un redactor de La Lealtad, que al parecer debía tener cuentas pendientes con el autor de dicho artículo. Al final Giménez y el flamenco también pagaron los platos rotos.  



2001. Entevista a Dani de Morón

En 2001 Dani ya apuntaba maneras, y en el número 7 de la Revista "Enredando" de Morón de la Frontera el periodista Fermín Seño le dedicaba este artículo, semblanza del joven tocaor:


1885. Cierran el Café Cantante de Puerto Real... por el cólera

Pues parece ser que en el verano de 1885 el mal del cólera se manifestó en Puerto Real, y el gobernador de la provincia gaditana, en aras de evitar su propagación, mandó cerrar el café cantante de la localidad. Como pueden comprobar el asunto fue tratato con bastante guasa en la prensa de Almería: 


1889. Un cantaor ciego en Palma

Desconocemos su nombre, pero en las postrimerías de 1889 un cantaor ciego solía armar el taco en la calle de Cererols de Palma de Mallorca. Al menos era lo que contaba la prensa:


1888. Otra víctima de la "flamenquería" en Barcelona

Que toros y flamencos iban de la mano en el siglo XIX es incuestionable, tanto que hasta aquellos que se sumergían en el mundo taurino también se les conocía como "flamencos". De 1888 recatamos una gacetilla que alude ello, a la "flamenquería" de un mozo que, en Barcelona, quería ganarse la vida en los ruedos.


1868. Una boda entre gitanos

Gutiérrez de Alba

Desdeñemos los típicos tópicos que se asocian a la raza calé, y de este artículo del alcalareño José María Gutiérrez de Alba quedémonos con la juerga flamenca que se montaba tras la boda.


1895. Recordando al Fillo, El Planeta y Silverio


Rafael María Liern

El escritor valenciano Rafael María Liern (1832-1897) trazaba en este artículo, publicado en 1895, el paralelismo entre el mundo taurino y el flamenco. La escuela de los grandes maestros siempre está latente, y en el caso del cante, apunta el autor, las maneras de "El Fillo", "El Planeta", Silverio Franconetti o Juan Breva son y serán punto de referencia para los cultivadores del género.



El escritor Manuel Bohórquez recuperó hace unos años esta desconocida foto de Silverio Franconetti. En la otra imagen, Juan Breva